Imagina que eres el ministro de energía de una economía emergente. Tienes frente a ti una mesa de negociación: representantes de la Unión Europea exigen compromisos agresivos de descarbonización, el sector privado presiona para proteger la competitividad industrial, y los datos del modelo climático en pantalla muestran que los acuerdos alcanzados hasta ahora no son suficientes para evitar un calentamiento catastrófico. Tienes que decidir. Y el tiempo corre.
Eso es exactamente lo que vivimos en la IESE Simulación de Acción Climática de Eureka Simulations.
No es un ejercicio teórico ni una lectura de caso. Es una negociación en tiempo real donde cada elección tiene consecuencias visibles, donde las coaliciones se construyen y se rompen bajo presión, y donde la distancia entre lo políticamente posible y lo científicamente necesario se vuelve tangible.
¿Qué es?
Es una herramienta de negociación climática internacional diseñada para el aula ejecutiva, co-desarrollada con IESE Business School. Quienes participan asumen el rol de diferentes actores globales y trabajan para acordar políticas que limiten el calentamiento del planeta por debajo de los 2°C establecidos en el Acuerdo de París.
El motor detrás de la experiencia es EN-ROADS, un modelo de Climate Interactive que calcula en tiempo real el impacto de cada decisión sobre la temperatura global proyectada.
¿Cómo funciona?
La dinámica es multiactor y se desarrolla en varias rondas, replicando el formato de una Conferencia de las Partes (COP).
Cada equipo debe:
- Elegir entre 19 políticas climáticas, que van desde subsidios a energías renovables hasta fijación de precios del carbono
- Equilibrar metas ambientales con costes económicos, equidad y viabilidad política
- Construir coaliciones con otros grupos
- Presentar y defender sus propuestas ante el resto
Los resultados de cada ronda se reflejan directamente en EN-ROADS, mostrando si los acuerdos alcanzados son suficientes para cumplir los objetivos globales.
¿Qué aprendemos y cómo se aplica en la vida real?
Lo que ocurre dentro de la sala de negociación no se queda ahí. Cada competencia que entrenamos tiene un correlato directo en el mundo profesional.
Pensamiento sistémico
Durante la experiencia, subir un subsidio a las renovables reduce emisiones pero puede encarecer la electricidad para industrias que compiten globalmente. Esa tensión entre variables es exactamente lo que enfrentamos al evaluar una estrategia de descarbonización para nuestra empresa: decisiones que parecen locales tienen efectos en cadena que afectan proveedores, clientes y reguladores.
Gestión de grupos de interés
En la mesa conviven partes con intereses radicalmente distintos. Aprender a leer esas posiciones, encontrar puntos de convergencia y ceder en lo accesorio para ganar en lo esencial es una habilidad que se transfiere directamente a cualquier proceso de transformación organizacional, fusión, negociación regulatoria o acuerdo de financiación sostenible.
Construcción de coaliciones bajo presión
Los grandes acuerdos, tanto climáticos como empresariales, no se logran por convicción individual sino por arquitectura de alianzas. Entrenamos la capacidad de identificar aliados estratégicos, articular propuestas que sumen y sostener compromisos cuando las condiciones cambian. Es, en esencia, el mismo músculo que necesitamos para liderar procesos de cambio dentro de organizaciones complejas.
Liderazgo climático
Hoy los consejos de administración, los inversores y los reguladores esperan que los líderes empresariales tengan una posición informada sobre el riesgo climático. No basta con delegar el tema al área de sostenibilidad. Esta experiencia nos obliga a tomar posición, defender criterios y asumir compromisos frente a otros, exactamente como ocurre en un comité de riesgos, ante un equipo de due diligence o en una presentación a inversores con criterios ESG.
¿Por qué recomendamos incorporarla en un programa ejecutivo?
La mayoría de los formatos pedagógicos sobre sostenibilidad enseñan el problema. Este formato entrena la respuesta. Si quieres entender por qué las escuelas de negocios ya no pueden ignorar el planeta, ese artículo ofrece el contexto más amplio.
Al asumir una posición de responsabilidad real dentro de un sistema complejo, el cambio climático deja de ser un riesgo difuso y se convierte en un campo de decisión concreto. Esa transformación en la forma de percibir el problema es lo que produce cambios duraderos en el comportamiento directivo.
Su base en el modelo EN-ROADS permite además articular la experiencia con contenidos de estrategia, finanzas sostenibles, gestión de riesgos ESG y marcos como el TCFD, lo que la hace compatible con el currículo de programas MBA y ejecutivos que ya abordan estas temáticas.
Aspectos prácticos
Funciona completamente en línea, sin instalación de software adicional. Solo requiere un navegador estándar y conexión a internet, lo que la hace compatible con formatos presenciales e híbridos.
Eureka Simulations ofrece acceso de prueba para educadores y opciones de compra para instituciones.
Conclusión
La IESE Simulación de Acción Climática no es una charla sobre el planeta. Es una sala de negociación donde aprendemos a actuar en él. Si buscamos que nuestros participantes salgan con herramientas reales para liderar en un entorno donde el clima ya es una variable de negocio, esta es una opción concreta y bien fundamentada.
Lleva la negociación climática a tu programa.
La IESE Simulación de Acción Climática está disponible para instituciones educativas y programas ejecutivos. Co-desarrollada con IESE Business School y basada en el modelo EN-ROADS de Climate Interactive.
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